Ciclo Cine Etnográfico

Museo Municipal de Íllora

Sala de identidad local "Manuel Argüelles Márquez"

V20 a M24 de julio/22 horas

 

V20/22horas

“Antonio José. Pavana triste” (2018)

Un documental de Gregorio Méndez y Sergi Gras.

 

 

La cinta Narra la vida del compositor burgalés Antonio José Martínez Palacios (1902-1936). Dirigida por Gregorio Méndez y producida por Sergi Gras traza un paralelismo entre el transcurrir vital y creativo de Antonio José, miembro casi olvidado de la generación musical del 27 y asesinado al comienzo de la guerra civil, y la España social y política del primer tercio del siglo XX.

El documental pretende reafirmar la importancia de las composiciones de Antonio José en el panorama musical castellano y español del pasado siglo. Músico de vanguardia, además de recopilador del folclore de su tierra, pocos como él logran condensar un marcado origen de raíz con inclinación y resultado universal.

Con un sentido pedagógico y de reivindicación, el largometraje se construye con más de una docena de piezas musicales unidas a los testimonios de su familia y las declaraciones de expertos en la materia. Así, se desgranan los recuerdos de sus sobrinas Ana María Martínez y Valentina Vallejo, las opiniones del compositor Alejandro Yagüe, de los críticos Andrés Ruiz Tarazona y Gonzalo Pérez Trascasa y del director de orquesta Javier Castro.

Cuenta con la participación de orquestas, coros, músicos y cantantes que se sumaron con entusiasmo al proyecto. Entre otros están los pianistas Javier Castro, Diego Crespo, José Abel González y Alberto Rosado, las sopranos Alicia Amo y Mar Codina, el guitarrista chileno José Antonio Escobar, los violinistas Luis Martínez y Diego Galaz y las voces y música de folcloristas como Alfonso Díez y el grupo Cira Qu. También corales, el Orfeón Burgalés dirigido por Juan Gabriel Martínez y la Schola Cantorum de Burgos con María José Barrio al frente, un grupo de cámara con la concertino Isabel Bello y orquestas sinfónicas como la portuguesa de la Universidad de Aveiro con el brasileño Ion Bressan a la batuta, la checa Filarmónica de Brno con el director alemán Jörg Birhance y la Sinfónica de Burgos dirigida por Javier Castro.

También se quiere destacar la colaboración gráfica y documental del Archivo Municipal de Burgos, de la familia y allegados a Antonio José y de coleccionistas particulares.

 

 

S21/22 horas

"Agapito, Pito (el guardián del folklore)" (2018)

Un documental de Lidia Martín Merino

 

 

Biopic de Agapito Marazuela, un documental sobre la biografía de este artista y también sobre la historia del siglo XX. Marazuela vivió la Guerra Civil y a causa de su adscripción al Partido Comunista de España (PCE) durante la posguerra fue encarcelado y, más tarde, condenado al ostracismo y al silencio. Ya es hora de saber quién fue Agapito Marazuela y de conocer el gran legado musical que nos dejó.

El Golpe militar de 1936 truncó la prometedora carrera de Agapito Marazuela. Su compromiso con la República fue total: fue comisionado por el Gobierno para representar a los grupos folklóricos en la Exposición Internacional de París, colaboró con Emiliano Barral en la organización de las Milicias Antifascistas Segovianas, hecho que fue recordado en un homenaje celebrado el 17 de diciembre de 2006, en la segoviana Casa de los Picos…

Tras la Guerra, cumplió 6 años de cárcel y un largo período de marginación. Poco a poco fue rehabilitándose su nombre: pudo editar su Cancionero, en 1964, tres años más tarde y empezar a dar clases de música en un sótano a cuya entrada ponía: ‘Cátedra de Folklore Segoviano’, propiedad de la Caja de Ahorros. Pero hasta su fallecimiento (1983) tuvo que sufrir de nuevo la represión. El 11 de marzo de 1977, el gobernador civil de Madrid, Juan José Rosón, prohibió el gran homenaje que no pudo rendírsele en vida y que iba a tener lugar en el Palacio de los Deportes de Madrid, con cartel diseñado por José Ortega.

“Yo siempre he dicho que soy de izquierdas… Yo fui comunista desde el principio”, repetía Agapito Marazuela.
Agapito, Pito (el guardián del folklore) es una iniciativa de Lidia Martín Merino, guionista, productora y directora de documentales con una larga trayectoria, y que es profesora de la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid. Tres filmes de Lidia Martín Merino han sido seleccionados para su proyección en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI). Algunos de sus trabajos más destacados son: Memorias de la Esperanza, El retorno del avefría y El Teatro, la Crueldad y las Luciérnagas, este último dedicado a abordar la personalidad y el quehacer artístico de Fernando Urdiales, un enamorado de Artaud y Pasolini -como recoge el título- y que ha pasado a la historia por su revisión del teatro clásico del Siglo de Oro español y crear Teatro Corsario.

Agapito, Pito (el guardián del folklore) es un trabajo en equipo de un grupo de profesionales agrupados en la productora La Jetée Films, empresa de la directora, y la productora La Vía Láctea.

Agapito Marazuela es un símbolo para la música y para Castilla. La escultura de José María Moro, en la plazuela del Socorro en Segovia, inaugurada el 24 de febrero de 2002, así lo atestigua.

 

 

D22/22 Horas

"Las 7 Villas, el granero de Granada" (2017)

Un documental de Antonia Ortega Urbano

 

 

El documental sostiene su discurso narrativo en un argumento que aúna las “Siete Villas” en sus rasgos comunes y en sus diferencias. Todo ello contextualizado y basado en un análisis riguroso de la historia, la geografía, la agricultura, la antropología, la religión y el pensamiento de este momento histórico para comprender las complejidades que ha llevado a la evolución de las “Siete Villas”.

“Siete Villas, el granero de Granada” es un proyecto propio sobre patrimonio inmaterial de la Diputación de Granada que ofrece un nuevo recorrido etnográfico, turístico y cultural por los siete municipios de la comarca de los Montes Orientales -Colomera, Guadahortuna, Íllora, Iznalloz, Moclín, Montefrío y Montejícar- que abastecieron de cereales a Granada en el siglo XV, tras la toma de la ciudad por los Reyes Católicos. El objetivo principal es reivindicar la importancia histórica de dichos municipios y recuperar el modo de vida y las antiguas costumbres locales en torno a la agricultura.

La era agrícola es el espacio simbólico más significativo no sólo del proceso productivo del cereal -en ella se trillaba, se aventaba y se cribaba-, sino también por su significado en la vida de los pueblos y cortijos. La era fue durante siglos un espacio de socialización, ya que en ella se celebraban fiestas y juegos y constituía el centro de las relaciones sociales y culturales. Eran espacios limpios y firmes, de dimensiones variables y generalmente empedrados y de planta circular, que se construían en lugares prominentes y bien ventilados, próximos al área de cultivo y en las inmediaciones de los pueblos o cortijos.

Cada ayuntamiento de los siete que participan en el proyecto - Colomera, Guadahortuna, Íllora, Iznalloz, Moclín, Montefrío y Montejícar- ha seleccionado y acondicionado una o varias de esas eras agrícolas para a través de un hito explicativo recordar lo que fueron y lo que significaron para el pueblo hasta hace poco. El recorrido a través de dichas eras es una invitación a conocer las llamadas “Siete Villas” en su conjunto y a trasladarse en el tiempo a un período de la historia de estos pueblos en los que el cereal, con su gama cromática, dominaba el paisaje y la vida de sus habitantes.

 

L23/22 Horas

Sacromonte, los sabios de la tribu (2014)

Un documental de Chus Gutiérrez

 

 

Película documental que recupera la memoria del barrio más flamenco del mundo: El Sacromonte.
El Sacromonte y sus cuevas han servido como fuente de inspiración a artistas como Debussy, Glinka o Lorca y sigue siendo visitado por turistas y visitantes ilustres que vienen a nuestro país.
A través de los supervivientes de una época dorada y perdida, los hombres y mujeres mayores, los flamencos, recorreremos el pasado para reencontrarnos con sus raíces y sus recuerdos. Durante 200 años, el barrio del Sacromonte estuvo habitado por los gitanos que se asentaron en las cuevas de sus laderas atraídos por los fieles que peregrinaban a la Abadía del Sacromonte. Estos fieles significaban una fuente de ingresos y los gitanos vieron una forma de ganarse la vida. El Flamenco se convirtió, no sólo en una forma de entretener a los peregrinos y de ganarse la vida, sino en todo un arte de transmisión de padres a hijos. En los años 60 el barrio llegó a su cénit: los 4.000 habitantes del barrio eran flamencos y todos sabían tocar, cantar o bailar. En 1963 unas inundaciones provocaron el desalojo de todos los habitantes del barrio. La Familia Flamenca se dispersó por otras zonas de Granada y los desalojos trajeron la ruptura del barrio, el desgarro de una gente que nunca más volvió a compartir el baile y el cante que se transmitían de unos a otros. La memoria cantada y bailada del flamenco del Sacromonte.

 

 

M24/22 Horas

Otíñar, un pueblo con amo (2018)

Un documental de José Tudela

 

 

Esta historia es una historia de traiciones, de conflicto, de represión; pero también es una historia de lucha y perseverancia, de amor a la tierra, de dignidad y esperanza..
Juan Carlos Roldán es el último descendiente de una familia de colonos que ha poblado Otíñar durante los últimos dos siglos. Su sueño es que estos pagos, hoy abandonados y en ruinas, vuelvan a la vida.

 

 

 

 

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¿A qué suena la tierra?